
Resumen de la charla brindada por el Prof. Ing. Agr. Hernán Urrestarazú en el Círculo de Tenis del Prado el 16/11/02, con motivo de los festejos de los 90 años de la Rosaleda “Juana de Ibarbourou” y del Año Internacional de la Rosa.
Las plantas tienen atributos que agradan o desagradan a sus vecinas. Una buena planta acompañante debe de traer beneficios a la planta principal. De lo contrario, la consideraríamos como antagonista.
Varro, agricultor romano, dijo hace unos 2000 años: “grandes nogales hacen el borde de la granja estéril”. Se descubrió posteriormente la sustancia responsable y se le denominó juglanona.
Alelopatía es el término que describe las interacciones de las plantas con sus vecinas.
Se lee frecuentemente: “Roses love garlic” o sea las rosas aman el ajo. Como las especies de Allium más vistosas no son frecuentes en nuestro país, entonces, ¿por qué no probar con ciboulette, que cumple el doble propósito como planta culinaria y ornamental?
Rosas aisladas en canteros:
problemas de cobertura del suelo: Más malezas, más evaporación, mayor sensibilidad a insectos predatores, al ser su único blanco. De cualquier manera, su belleza resalta. El boj y la lavanda son plantas acompañantes que pueden utilizarse para delimitar estos canteros. Una novedad: santolina prolijamente podada (Rosaleda del Parque Arauco, Santiago de Chile): permite realizar riego diferencial y economizar agua, además de repeler insectos.
Rosas en bordes mixtos:
tener en cuenta competencia por la luz y el aire
tener en cuenta competencia por el agua
tener en cuenta competencia por los nutrientes
posibilidad de que otras plantas atraigan plagas que afectan las rosas
eliminación de malezas
una mayor biodiversidad vegetal promueve la presencia de aves predatoras de insectos
posibilidad de que las otras plantas sean hospederos o por otro lado repelan las plagas
posibilidad de otorgar atractivos cuando las rosas no los presentan
posibilidad de lograr excelentes diseños
Luz y aire: Los rosales de altura considerable, con un pie importante, no tienen problemas. En este caso, las plantas acompañantes pueden disimular el pie, poco estético en ocasiones.
Nutrientes: El lupino, una leguminosa que fija nitrógeno, florece en octubre y acompaña muy bien las rosas. Muchos colores de flor.
Agua: Plantas de raíces superficiales como aliso, nepeta, coqueta, Myosotis, caléndula, Iberis, lobelias anuales, Oenothera, Geranium, taco de reina. Nepeta y geranios además repelen plagas. Muchas de ellas pueden utilizarse en maceteros junto con los rosales.
Interés invernal: Stachys lanata (“Oreja de conejo”); Dianthus plumarius (follaje azulado); Artemisia absinthium (“ajenjo”); lavanda: hay también variedades enanas, por su escasa tolerancia al exceso de humedad se puede realizar riego por goteo. Lychnis coronaria, con doble atractivo: follaje y flor.
Repelentes de insectos y nematodes: tagetes (copetes), ciboulette, Tulbaghia, ajo, Nicotiana, tomillo, orégano, piretro, nepeta, albahaca (hay moradas), Achillea, amapolas. Algunas repelen insectos por el perfume fuerte de sus esencias (ej. lavanda repele pulgones), otras los confunden, enmascarando el perfume de sus hospederos, otras son huéspedes de insectos (p. ej. Achillea, amapola). Hierbas como perejil, hinojo, también son muy útiles.
Buenas acompañantes para media sombra: Aquilegia, violetas, Hosta, Myosotis, Lobelia, Salvia farinacea (ésta ahuyenta orugas).
Acompañantes para rosales reflorecientes en otoño: Sedum “Autumn joy”, crisantemos (además reducen nematodes); Aster de otoño (atraen insectos).
Plantas muy vistosas, consideradas buenas acompañantes por diferentes atributos: Digitalis, Penstemon, Pentas.
Agradecemos a la Asociación Uruguaya de la Rosa por tan gentil invitación y esperamos que la charla haya sido del agrado del público asistente.